Renegando ahora del odio,
condimentando sinsabores.
Lo vivido, suspiros ajados,
doblegando a mis rencores.
Contando lunas y eclipses,
en punto el reloj del llanto.
Segundo a segundo en la hora,
minuto a minuto esperando.
Renacer sin morir de nuevo,
resucita sin haber matado,
suicidio de muerte anunciada,
incinera cariño prestado.
Ni lecciones aprendidas,
ni deberes entregados,
las cuentas en la pizarra,
borrador y tiza mojados.
Buscando ahora que el sol,
al este lo deje apartado,
se invente naciendo de nuevo,
dibujando horizonte robado.
27-V-2010
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