Cambio de hemisferio, equilibrio inestable
de lo vivido y por vivir,
sufrir sufrido imperturbable.
A cada arruga aparecida,
le buscaré sus razones,
me elegirán sus sentencias,
veredictos y prisiones.
Cada lágrima que nazca,
surcará terrenos nuevos,
desconocidos caminos,
olvidando a malos y buenos.
La sonrisa en carcajada,
ocultará entre bambalinas,
las escenas y los actos,
maquillajes sin espinas.
Que la memoria efímera sea,
sin rastro de olor y sangre,
y en la arena pronto aparezca,
el nuevo calor del hambre.
La guadaña ya afilada,
brilla oscura en la noche,
perfume limpio en el cuello,
latido a latido sin derroche.
Prevalece en la esencia,
el instinto subyacente,
se evaporan las rutinas,
futuro, pasado y presente.
6-XII-2009

Deja un comentario