La botella descorchada,
fue testigo inesperado
y en silencio acompañado,
la primera copa tomada.
Entre sueños despertaba,
el primer camino andado,
de un zapato ya estrenado,
que vivía en cada zancada.
Donde no importaba nada,
retrocedió equivocado,
a cambiar presente y pasado,
por futuro cuento de hada.
La embriaguez ya terminada,
encuentra pronto de lado,
sin cansancio acumulado,
resaca oculta y deseada.
La segunda copa esperada
marida dulce y salado,
oculta lo malo ya amado,
frente por frente sin coartada.
Brindar con nueva mirada,
sorbo a sorbo oxigenado,
avanza en terreno ganado
sin miedo a renacer la alborada.
6-XII-2009

Deja un comentario