Written by

Tendiendo las sábanas de mi cama,
las ventanas abiertas de corrientes,
tus sabores perdidos en mis dientes,
oposito al «quién no llora no mama».

Persigo lo que quema de tu llama,
me quedan tus levantes y ponientes,
las sonrisas, las muecas que ya sientes,
ficha negra, ficha blanca de dama.

Verdades a medias o casi enteras,
las que se echan, a veces, bajo llaves,
ridiéndome a otoños de primaveras.

Sin cobijo, como nido sin aves,
esperando tu andar por las aceras,
regresando como sólo tú sabes.

23-VI-2011

Deja un comentario