Indignados cuerdos locos olvidados,
como desertores de papeletas,
por santos beatos de panderetas,
la doctrina de los adormilados.
El esperar de los desencantados,
los hilos que mueven las marionetas,
mientras vamos unos a hacer puñetas,
las urnas perfuman los maquillados.
Las voces, por fin, salieron sin ruido,
como quien no va queriendo la cosa,
la crudeza y verdad del sinsentido.
Las gaviotas con el pico de rosa,
los pétalos adornando su nido,
camino de a otra cosa mariposa.
26-VI-2011
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