huyendo de mis puzzles de mil piezas,
dejando ascensores por escaleras,
tropezando en peldaños de torpezas.
El boca a boca entre las meninges,
arrinconan dudas con certezas,
se escabuyen por sus instintos,
perseverando contra perezas.
En bucles y rutas circulares,
cortocircuitan las fortalezas,
engañándose al de siempre,
felino, perdido ya, de fierezas.
Solo quedando pasos por dar,
cambiando piedras por cerezas,
en el refugio de los valientes,
los dragones no pierden sus cabezas.
30-IX-2011
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