Esperándome a estas horas madrugadas
traicioneras encantadas de verdades
muchedumbres que descubren soledades
donde el todo se revuelve tras la nada.
Sortilegios escondidos en almohadas,
amuletos de juguetes y maldades
protegiendo nuestras falsas voluntades
sabiendo que te tenía equivocada.
Tras el tiempo que pasa insuficiente
y recorre las tardes desangradas
olvidando volver a tu simiente.
Despego de tus tatuadas miradas
la causa que se perdió mi demente,
y comenzar con cualquier cuento de hadas.
29-XI-2011
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