Ya no te estorbo en reproches
tu cuadro se queda pintado,
ya me encontré el laberinto,
Minotauro sin hambre a mi lado.
Ya no me espera en la noche
el parking prohibido del vado,
ya no descifro tu sueño,
tu manta de ausencia de amado.
Ya me dejó el desayuno,
las migas oliendo a quemado,
ya no bajo tu basura
reciclo tu olvido en pasado.
Ya que mi cuarto parece
la tienda de un ser refugiado,
ya las tormentas de arena
se olvidan de que has olvidado.
Ya que tu puerta no espera
mi timbre se quiebra ya ajado,
mis llaves que no abren compuertas
ni caras perdidas del dado.
11-X-2013
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