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Aquella noche en la azotea las cuentas no salían o si salían no eran con el resultado esperado. Juan en su libreta lo llevaba todo apuntado y lo repasó por enésima vez: Cuarenta y siete cariños, treinta y seis te-quieros, siete te-echo-de-menos, veintisiete llamadas, cuatro de ellas perdidas, y catorce guasaps de buenas noches y buenos días. Repasó el balance de Conchita: cuatro cariños, sólo dos te-quieros, ningún te-echo-de-menos, dos llamadas y un par de buenos días sin emoticonos.

La miró de reojo cuando terminó de leerle en voz alta el ránking semanal. Algo estaba pasando, sin duda. A continuación le comentó las estadísticas acumuladas: Había descendido un catorce por ciento el número de cariños, un treinta y siete por cierto el de te-quieros, los te-echo-de-menos sin comentarios y los buenos-días a la mitad. Los números no engañan, pensó él.

Conchita miraba al infinito, con mueca de cabreo con aromas de menudo-gilipollas. Le hacía mucha gracia las frikadas de su chico y su fanatismo por los números. Aún recuerda cuando le presentó las gráficas con la evolución de la duración y frecuencia de sus cópulas y la influencia del carácter estacional. Curiosamente, en invierno se follaba con mayor frecuencia y con mayor duración. A ella le gustaba en la encimera, aunque fuese un diecisiete de agosto y llegara al orgasmo en cuarenta segundos.

Pero esa noche había terminado un poco hasta el coño. Tanto medir, tanto calcular…tanta balanza. Notó en Juan cara de preocupación, estaba absorto con los datos semanales, las tendencias a la baja…más preocupado que Botín con la bajada del Dow Jones.

Ella le agarró la cintura por detrás y le dio un suave beso en el cuello, cerca de la nuca. Juan sabía que hoy era  catorce de febrero, quedaban seis días aún para que ovulase y le sorprendió la sensibilidad del gesto de su chica. Pensó que al ser año bisiesto, el periodo de ese mes se había jodido, posiblemente.

-Cari, hoy es el día de los enamorados, me gustaría llevarte a bailar.
-Gordi, creo que de una puñetera vez me tengo que hacer de letras…como tú. Bailemos!.

25-I-2014

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