En la fiesta perdida de las pieles,
donde en tablas se perdía la partida,
olvidan mis derroches la medida,
los triunfos que se apartan de sus mieles.
Sin creerse la sospecha cuando huele
las sábanas besándose la vida,
quedando sortilegio sin comida,
herida que naciendo ya me duele.Perdido en lo confines de tu abismo
la reina que compite con las diosas
a punto de volver a mi ostracismo.
las sábanas besándose la vida,
quedando sortilegio sin comida,
herida que naciendo ya me duele.Perdido en lo confines de tu abismo
la reina que compite con las diosas
a punto de volver a mi ostracismo.
Crisálidas que son ya mariposas,
aladas por mi viejo mecanismo,
persiguen a la bámbola furiosas.
1-X-2014
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