Con el reojo mirando al miedo,
la soledad de un callejón,
los malnacidos con cicatrices,
que no merecen la extremaunción.
Sin los testigos que desvelaran,
tras las cautelas piden perdón,
la confianza sin las penumbras,
la mala suerte con tu canción.
En tu futuro queda sin saldo,
con el presente sin vocación,
y los demonios van a destiempo,
equivocándose en tu elección.
Los que se quedan sienten la rabia,
la ira que prende sin compasión,
justicia muerta bajo adoquines,
ya no más lauras diciendo adiós.
21-XII-2018
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