Estando convencido de mi loco,
en el frente tras el golpe militar,
multiplico hasta el doble mi mitad,
el presente con sabor a lo que toco.
Sin pensar en si todo lo equivoco,
susurrando y que no tengo que gritar,
los acentos sin tenerse que imitar,
¿cuánto tiempo se derrama poco a poco?.
Lo que aún se remolona en lo no dicho,
sí se encuentra, en la esquina del pensar,
esperando que se arranque el susodicho.
A tu nombre donde me quiero censar,
disfrazado como un animal en bicho,
un luthier con seis cuerdas por tensar.
13-XII-2024
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