Written by


Se queda el escritorio denigrado,
me hago rozadura en el soneto,
vendajes no resuelven el asueto,
mi rifle, defendiendo Stalingrado.


Procuro olvidarme del soldado,
pedirme, cada día menú completo,
salirme, de los charcos que me meto,
deserto, con los tanques de mi lado.


Suplicando el anuncio de armisticio,
ahora puedes, si me quieres señalar.
el esfuerzo de asomarme al precipicio.


La partida creo que no pueda igualar,
y aunque ahora no me resulte propicio,
merecerte y aún poderte regalar.


20-IV-2025

Deja un comentario